¿Qué es real en las relaciones virtuales?
Thursday, September 29th, 2011Este es el tema que propusimos este mes para el Café filosófico “Filomanía” en Madrid y me gustaría compartir mis reflexiones al respecto.
Primero me pregunto qué es real en las relaciones en general, tanto en el mundo online como en el offline.
Idealmente y según mi experiencia, es el encuentro profundo de yo a tú y de tú a yo, donde nos dejamos ver tal cual somos, sin máscaras, con nuestras emociones, nuestros miedos, nuestras grandezas y desde allí nos vinculamos.
Como decía Jacob Levy Moreno, el creador del psicodrama, me pondré tus ojos y te pondré los míos (ver nota 1); la mayor conexión posible, la empatía más profunda.
Pero en la práctica, ¿cuántas veces podemos hacer esto? Y por ello, ¿dejan de ser nuestras relaciones “reales”?
Relacionarse desde lo que Carl Gustav Jung llama “la máscara”, ¿haría que nuestras relaciones fueran irreales?(Ver nota 2) ¿Cuál es el concepto de realidad?
En Coaching, no hablamos de realidad, sino de hechos observables y de “interpretación de la realidad”. Esta interpretación dependerá de nuestra forma de ver el mundo, de nuestros modelos interpretativos. (Ver nota 3) Citando al Talmud o a Kant “Vemos las cosas, no como son, sino como somos nosotros.”
Desde esta perspectiva, entonces, ¿qué es real?
En la comunicación, gran partes de las señales que damos (se dice que el 93%) son no verbales. Es decir, que en una comunicación cara a cara, tenemos más elementos interpretativos. ¿Podríamos, desde esta perspectiva, decir entonces que un vínculo “cara a cara” es más real?. Es cierto que la “magia comunicacional” que vivimos en sesiones de coaching psicodramáticos y en eventos de teatro espontáneo, es maravillosa, logramos captar información más allá de lo dicho y de lo no dicho. Vincularidad que no creo posible en términos virtuales. Misterios de los vínculos que quizás la teoría de los campos mórficos del biólogo Rupert Sheldrake en algún momento pueda descifrar.
Como decía, esta forma de captar información, en las relaciones virtuales, creo que no existe (al menos, no la he experimentado aún). Sin embargo, en la vida online hay personas que logran atravesar barreras de timidez y de recelo a ser vulnerables, y así exploran aspectos de sí mismos, inexplorados hasta entonces. Se vuelven más reales para sí mismos.
Otro aspecto a considerar es que en el mundo virtual muchas veces se establecen vínculos efímeros. Pero lo real, ¿tiene que ver con lo efímero o lo duradero de un vínculo? Y si fuera así, ¿qué es más duradero, ¿un vínculo que se extiende en el tiempo o una palabra, una idea transmitida en una conversación online u offline, que nos impacta dentro?
Cuando dirijo teatro espontáneo, un teatro donde los actores, actrices y músicos representan las historias reales del público, escucho dichas historias personales con mucha atención y empatía. Cada historia -entre la narración, las preguntas que hago y la actuación- no dura más de 15 minutos y sin embargo, siguen vivas en mí luego de meses y años. Casi nunca recuerdo los nombres de quienes me las contaron, no sé nada de sus vidas aparte del relato compartido, sin embargo, algo de esas personas sigue vivo en mí.
¿Es eso un vínculo real? Yo creo que sí.
Algunos critican los vínculos virtuales, porque dicen que mucha gente llena sus vacíos con mails en cadena o chats inconsistentes. Pero eso, ¿no es real? Yo creo que sí, que es la realidad de los seres que comparten soledades y buscan formas -vacías o no- de llenar sus vidas.
Personalmente uso mucho internet y las opciones que brinda la Web 2.0: Google, Facebook, LinkedIN, blogs, webinars, wikis, foros, youtube, el smartphone, forman parte de mi vida cotidiana. Me gustaría compartir mis sensaciones sobre algunas experiencias vinculares en las que he participado:
- Los Webinars: poder participar en talleres y cursos online, interactuando con distitnas personas del mundo desde mi casa, escuchar sus inquietudes, expresar mis preguntas… No son vínculos personales, por cierto, pero quedo vinculada a su mundo de ideas, a su modo de ver el mundo, a sus experiencias compartidas. La realidad del aprendizaje compartido.
- Las redes sociales: poder seguir en contacto con gente que hace mucho no veo. Muchas veces el contacto es superficial, pero eso no resta realidad al vínculo, ya que la ocasional o frecuente falta de profundidad también es parte de nuestra realidad.
- Las producciones colaborativas: otra forma de compartir en la web, tanto en el mundo de la música, como en el de la investigación, de la informática, del arte, del conocimiento en general. Gente, que sin conocerse, sin mediar dinero, construyen algo juntos. Esto me conmueve íntimamente: la realidad del ser humano que se une por afinidades y sueños.
- Los foros especializados en LinkedIN y en otros sitios: alguien consulta algo y gente desconocida le da una respuesta generosamente, una respuesta que en el mercado a veces podría costar mucho dinero y sin embargo, la tienes allí a tu disposición, gratis. La realidad del ser humano que con su generosidad construye una red, la red de la que luego recibirá con creces. Porque en este mundo colaborativo de internet, la ley es “primero dar para recibir”.
En conclusión: entiendo a las relaciones virtuales como relaciones reales. Superficiales o profundas, efímeras o duraderas. Son expresión de nuestra realidad humana, de nuestros vacíos, de nuestra generosidad, de nuestros miedos, de nuestra máscara, de nuestra vulnerabilidad.
Estamos aprendiendo, recorriendo los primeros pasos como humanidad, viendo cómo usar esta tecnología de la Web 2.0, que nos permite vincularnos virtualmente.
Estamos presenciando muchos fenómenos nuevos. Conciertos, en donde la orquesta está formada por músicos de todo el mundo, tocando cada uno desde su casa. También, revoluciones y manifestaciones convocadas por twitter o por mensajería de blackberry. Estamos viendo cómo se puede recaudar fondos para una causa solidaria a través de un simple mail. Y también, el desarrollo de un software o de una enciclopedia colaborativos. Y tantas otras cosas…
Algo está cambiando, y tenemos la preciosa posibilidad de ser testigos y partícipes de este cambio.
Alejandra Barbarelli
Notas:
1 “Ojos con ojos, cara a cara. Y cuando estuvieras cerca, te arrancare los ojos y los colocare en lugar de los míos; y arrancare mis ojos para colocarlos en el lugar de los tuyos. Entonces te veré con tus ojos y tú me veras con los míos.” J. L. Moreno
2 “La función simbólica de la máscara es la misma que la del originario disfraz animal. La expresión humana individual queda sumergida, pero, en su lugar, el enmascarado asume la dignidad y la belleza (y también la .expresión horrible de un demonio animal). En lenguaje psicológico, la máscara transforma a su portador en una imagen arquetípica” El hombre y sus símbolos, Carl Jung
3 Los modelos mentales, como dice Peter Senge, “son supuestos profundamente arraigados, generalizaciones, ilustraciones, imágenes o historias que influyen sobre cómo entendemos al mundo y cómo tomamos acciones en él”. Ellos operan permanentemente en forma sub-consciente, en nuestras vidas personales, en el ámbito laboral y en nuestras organizaciones sociales, ayudándolo a uno a dar sentido a su realidad y a operar en ella con efectividad. Los modelos mentales condicionan todas las interpretaciones y las acciones de las personas. Ellos definen cómo uno percibe, siente, piensa e interactúa con los demás





